"La limpieza de las habitaciones es impecable. La respuesta del personal a nuestras necesidades era rápida y servicial: en nuestra habitación había poca presión de agua el primer día y por la noche se encendió sin motivo una luz de emergencia que se estropeó y a la mañana siguiente, al notificarlo, enseguida vinieron los de mantenimiento a arreglarlo todo en un santiamén. El bufet del desayuno es espectacular y si tengo que ponerle una pega es que si bajas a última hora el personal está revoloteando alrededor para preparar el siguiente servicio y es algo incómodo.
Las vistas son espectaculares y el atardecer es una maravilla en las inmensas terrazas de las habitaciones. El bar del rooftop merece la pena por las vistas y la piscina de horizonte infinito que tiene.
Lo único que no nos ha gustado es que cobran por todo una barbaridad: alquilamos un carrito de movilidad reducida para mi mujer y para poder cargarlo cada noche nos cobraban 4€ por el alquiler del enchufe. En tres días pagué el equivalente a 10 días de la factura eléctrica de mi casa completa. En nuestra anterior estancia, en la piscina había unas camas balinesas de uso libre, esta vez sólo se podían usar previa reserva de 50€ que incluyen 40€ en gasto en el bar de la piscina, así que siempre estaban vacías.
En general es un gran hotel en el que se está muy agusto, pero abusan de los precios en todo lo no incluido. Por cierto las almohadas no me gustaron pero es algo muy personal."