Es la segunda vez que voy a las Casas Tomare porque la verdad es que es una maravilla: amplia, acogedora y bien decorada, perfectamente equipada (lavavajillas, sandwichera, horno, microondas, dvd con una colección muy interesante de películas...) y además rodeada de un entorno precioso y tranquilo, alejado de ruidos y multitudes.
El patio va acorde con la casa, otra maravilla: la piscina es amplia, y bien cerquita dispones de una barbacoa para poder comer disfrutando del sol radiante de la isla.
El trato recibido por parte de Carla también merece destacarlo, muy amable y profesional. Sin duda alguna, cuando vuelva a Lanzarote repetiré en Casas Tomare ya que la estancia es siempre perfecta.