Nos alojamos 4 noches. El apartamento estaba en la zona de Santo Idelfonso, lo cual permitía recorrer Oporto andando. Además, hay una estación de metro (24 de agosto) al lado. Fuimos en coche y lo dejamos estacionado en una calle que no tenía pago por horas, sin ningún problema. María, la propietaria, ofrece la posibilidad de dejar el coche en un parking privado cerca, por 6€/día.
El apartamento está nuevo, y aunque no es muy grande ( no hay zona de estar) está muy bien aprovechado, organizado, y con todas las comodidades que puedas desear. ( Lavadora, tendal, plancha, lavavajillas, tostadora, cafetera, sandwichera, vitrocerámica, horno, toallas, secador de pelo con potencia...). Hay televisión en cada habitación ( una habitación con cama de matrimonio y otra con dos camas individuales) y en la zona de comer. La ducha tiene columna de hidromasaje.
Es una segunda planta, sin ascensor. Además María, tiene en el primer piso un loft para una pareja.
María y su marido, nos recibieron muy amables, y nos explicaron con detenimiento todo sobre el apartamento, así como nos dejaron una botella de vino blanco, y unas pastas como bienvenida. Además, nos recomendaron desayunar en el Café Mayestic y comer la francesinha en Café Santiago ( cerca del apartamento); aunque haya que hacer cola, nos encantó.
Como punto para estar y conocer Oporto es perfecto.