Me agradó el hotel, la ubicación está bien puesto que no está muy lejos de Manhattan, además el transporte que proporciona el hotel te ayuda bastante (aunque a veces en las horas pico se llena muy rápido y tienes que esperar una hora hasta que salga el próximo). El desayuno es básico pero cumple su función (además de que hay pocos hoteles que dan desayuno)
Una zona cerca de hotel se ve con grafittis, y personas que parecen peligrosas, etc, de día no hay problema pero de noche recomendaría usar siempre el transporte del hotel a Manhattan y viceversa para evitar inconvenientes.
Todas las habitaciones tienen vista hacia Manhattan pero la que se anuncia en la página del hotel no la tienen todas las habitaciones. Para tenerla debes estar como mínmo en el piso 6 (o pasar al bar en el último piso). A nosotros nos tocó el piso 4, entonces unas edificios cercanos nos tapaban parte de la vista.
Las instalaciones en general esta bien, aunque creo que los elevadores necesitan un poco de mantenimiento, así como las tarjetas/puertas de la habitación. Cada vez que quería entrar la manija no funcionaba y tenía que pasar la tarjeta como 4 veces.
La atención del personal fue buena, aunque tuve que hablar en inglés por que no me entendían mucho el español