Lo bueno:
Piso muy cómodo.
Ubicado en una zona tranquila y familiar.
Playa muy cerca.
Lo malo:
Se entregó el piso con las bases de los telefonillos de los tres baños malas por lo que no se podían colocar en la pared.
Para las dos habitaciones con cama doble solo nos dejaron una nórdica sin funda que además estaba manchada.
La lavadora botaba agua y no había forma de abrirla al terminar cada ciclo de lavado.
El toldo de la terraza orientado a donde sale el sol no funcionaba.
Lo peor:
No lo gestiona el dueño sino una persona encargada. Nos decía que la lavadora estaba bien cuando no había forma de abrirla, luego que era normal por el poco uso que se le daba y las diferentes personas que hacían uso de ella, luego que no había técnico disponible por ser verano y más excusas que no llegaron a solucionar la situación.
Cuando íbamos a entregar el piso llamamos a la encargada y nos que no habría problema en que nos fuésemos y dejásemos la llave, la sorpresa es que aún regresando el piso limpio y ordenado nos envía imágenes con una extensa lista de daños como: desgaste en la parte interna de las puertas y cajones del armario, manchas en los colchones que estaban con cobertores (que nunca sacamos), el filtro de la secadora sucio, un jarrón decorativo que estaba a la altura del techo agrietado, cajones de la nevera rotos, entre otros. Todos daños que ya estaban y muchos imposibles que se hicieran en un periodo tan corto de tiempo.
Luego el dueño nos dijo que el encargado había tenido que hacer desplazamientos innecesarios (para arreglar las bases de los telefonillos del baño) y que nos cobraría los daños (aun no sabemos si nos cobrará y qué nos cobrará).
En fin, no recomendamos la experiencia y en caso de que decidáis por el piso probar hasta el último detalle y hacer fotos y vídeo de todo al llegar allí y al salir.