Pudimos tener la suerte de alquilar la casa durante dos semanas y conocer este pueblo maravilloso que es Ceret y su gente. Un auténtico descubrimiento: un pueblo con una agenda llena de eventos y lugareños siempre sonrientes.
La casa es tal como aparece en las fotos: con un cierto estilo inglés de habitaciones con moquetas y cuatro plantas con todas sus estancias a la calle, es completísima.
Nosotros fuimos con 4 niños y los dueños tienen muchos juguetes, una cuna y trona.
A la cocina no le falta nada y lo puedo confirmar puesto que he cocinado mucho y he utilizado prácticamente todos los electrodomésticos.
La casa está en una pequeña calle peatonal por donde corre agua de un lado y donde los niños se lo pasaban fenomenal. Eso sí, aún siendo un lugar tranquilo, justo esta calle lleva al "centre ville" con lo cual hay tránsito peatonal asiduo. Pero los franceses son muy discretos y la verdad que poco se nota que estén yendo y vieniendo a cada rato. De hecho, cuando estábamos en casa, dejábamos la puerta de la calle abierta porque los niños iban caminando a la plaza que está a 20 metros de la casa.
Las camas son comodísimas. Y esto lo digo porque hemos alquilado mucho durante estos años y para nosotros es algo importantísimo.
Y para finalizar, hablar de la amabilidad de sus dueños. No tuvimos la suerte de conocerlos personalmente pero Sam y Maggie nos ayudaron en todo momento y nos iban enviando emails para recordarnos eventos interesantes de Céret o instrucciones sobre la casa. Por cierto, tienen preparado un documento de varias hojas con todo detallado sobre el uso de cada aparato de la casa, tanto para el verano como para el invierno. Muy útil!!!!! En fin, que son un verdadero encanto de pareja!
Para nosotros fue un viaje magnífico, lleno de descubrimientos y felicidad y mucho se lo debemos a esta casita llena de plantas preciosas y coloridas que destaca entre todas las demás.