Al llegar al apartamento sin duda lo que más impresiona son las maravillosas vistas que tiene. Todo el salón es un gran mirador a la playa de poniente. Da gusto comer o cenar mirando el mar.
El apartamento está reformado, todo es nuevo. Muy luminoso. Tiene 2 habitaciones, una mayor con 2 camas de 90 cm y otra más pequeña con 1 cama nido. Los 2 baños son totalmente nuevos, uno de ellos está en la habitación principal y una de las cosas que más me gustó fue poder ducharme mirando parte de la ciudad por la ventanita del baño. Creo que con la reforma han sabido aprovechar muy bien el espacio.
La cocina también es nueva y el menaje muy completo, en su mayoría sartenes y cazuelas de Ikea, que están muy bien.
No tiene aire acondicionado pero realmente tampoco hace falta, estuvimos en días de intenso calor y al abrir las ventanas del salón y de la habitación y cocina corre la brisa y es muy agradable. La habitación pequeña tiene menos ventilación pero con un ventilador de torre que tiene es suficiente para los días de más calor. También tienen ventilador de techo el salón y la habitación principal, aunque la mayoría de las veces no es necesario usarlos.
Nos entregó las llaves el portero del edificio, muy cómodo porque no hay que esperar al llegar ni al irte. Con la propietaria contactamos por email y teléfono, y muy amable. Antes de llegar nos envió información de cómo llegar, de detalles del apartamento y de opciones para visitar, de agradecer.
Para ir a la playa se llega en pocos minutos andando, se accede por unas escaleras y luego se baja una cuesta. La playa en esta zona del final de poniente está muy bien, sin las molestas piedras de alguna zona de Levante donde no he podido casi bañarme, y por otro lado sin demasiado agobio de gente (para ser Benidorm).
El hotel Bali está muy cerca, y a su alrededor y por el paseo marítimo muchos sitios para comer.
Es un sitio tranquilo y especial para unas vacaciones de relax.