María, que creció en Salónica, podría considerarse una cocinera tradicional de su popular ciudad. Ahora vive con su hija, Nefeli, en un bonito y alegre apartamento, desde donde se disfruta de una vista increíble de las murallas bizantinas y de la ciudad.
Su talento para la cocina, expresado por primera vez en su infancia, ha ido combinándose poco a poco con muchos años de práctica en diferentes platos.
Al ser una personalidad amigable y acogedora, María hace que sus huéspedes se sientan muy cómodos y como en casa.