Para empezar, la isla en sí misma es única. Yo, como guía turístico local, ofrezco lo mejor a mis invitados. A algunos les gusta m ás el vino, a otros les gusta más la historia y el patrimonio, a otros les gustan más las cimas de las montañas y las impresionantes vistas panorámicas. A lo largo de 10 años me convertí en fotógrafo porque los invitados quieren que les tome una foto cada 15 minutos (para que nadie falte en una foto excepto yo). Así que básicamente puedo hacerlo todo.
Se trata de las preferencias personales de los huéspedes, lo gestionaremos todo.