Más que una visita rápida a las ruinas, ofrecemos una experiencia tranquila y auténtica en el corazón de la selva maya.
Durante el recorrido caminamos por senderos naturales rodeados de la exuberante selva tropical. La caminata es relajada y sin prisa, permitiendo a los visitantes conectar con la naturaleza mientras escuchan los sonidos del bosque.
A lo largo del camino es común escuchar y observar la increíble vida silvestre del parque: el canto de las aves tropicales, el eco de los monos entre los árboles y el movimiento de la fauna que habita esta reserva natural. Es una oportunidad única para descubrir Tikal con todos los sentidos.
el objetivo es que cada visitante disfrute el momento: caminar, respirar aire puro, escuchar la selva y admirar la majestuosidad de la antigua ciudad maya mientras el sol comienza a ponerse.
El recorrido culmina con el impresionante atardecer sobre las pirámides. uno de los momentos más mágicos que se pueden vivir en Guatemala.