Visitarás dos bodegas típicas del Etna donde se producen algunos de los mejores vinos, pasearás entre los viñedos inmersos en los aromas del campo y la vista del volcán en toda su majestuosidad y el mar Jónico que con su brisa marina ayuda a crear uno de los mejores vinos del mundo, todo ello acompañado de productos locales y un almuerzo completo con visita a la bodega en la máxima relajación y sin prisas, porque el vino hay que saborearlo como a una mujer para amar.