Únase a nosotros para una experiencia inolvidable que combina navegación, naturaleza, cultura y gastronomía en uno de los paisajes más encantadores del Delta del Tigre. Un día completo para desconectar de la ciudad y dejarse sorprender por la armonía entre el río, las islas, y la historia local.
La aventura comienza en Buenos Aires, viajando a la parte norte de la ciudad. En el camino, verás lugares emblemáticos como la Ciudad Universitaria y el Estadio River Plate, junto a autopistas y zonas industriales que poco a poco dan paso a un entorno cada vez más verde y natural.
Al llegar a Tigre, el recorrido comienza con una visita al tradicional Puerto de Frutos, un pintoresco mercado en la orilla del río donde los lugareños compran artículos para el hogar, artesanías y productos regionales. El recorrido luego continúa por el elegante Paseo Victorica, con una parada para pasear por los jardines del Museo de Arte Tigre (MAT), un edificio histórico rodeado de naturaleza y que ofrece vistas privilegiadas al río.
A la hora del almuerzo, nos dirigiremos a un restaurante único por su ubicación y entorno: María Luján Ristorante, situado a orillas del río Luján. Allí, disfrutarás de una comida en un entorno inigualable, combinando sabores de calidad con una vista que invita a relajarte y saborear el momento.
Después del almuerzo, la experiencia continúa desde el Puerto de Tigre, donde abordaremos una lancha para navegar los ríos más importantes del Delta. A bordo, el capitán nos guiará por canales, pasando por casas sobre pilotes, y a través de exuberante vegetación hasta llegar a Isla El Descanso, un verdadero oasis natural. En la isla, daremos un paseo tranquilo para descubrir sus senderos, jardines y rincones apartados, cuidadosamente integrados en el paisaje, ideal para conectar con la naturaleza y disfrutar de un entorno sereno y único.
Después de la visita, retomamos nuestro viaje para explorar el tramo final del Delta y conectarnos con el majestuoso Río de la Plata. Desde el agua, admiramos los barrios costeros de San Isidro, Martínez, Olivos, y Núñez, observando cómo el paisaje se transforma gradualmente hasta llegar al moderno Puerto Madero, donde las casas de poca altura dan paso a rascacielos. Durante esta etapa del viaje, también fuimos testigos de la constante corriente de aeronaves en el Aeroparque Jorge Newbery Airport, agregando un encanto especial al viaje de regreso.