Esta actividad proporciona sensaciones de deslizamiento inéditas, únicas en la región, muy raras, poco conocidas por el gran público por estar reservadas a una cierta élite.
Esto se explica por equipos caros, voluminosos, pesados y con una legislación restrictiva que obliga a tener un yate para practicar en mar abierto.
Por eso hemos creado nuestra base náutica para hacer accesible esta magnífica actividad al mayor número de personas.
Nuestros patinetes eléctricos submarinos son respetuosos con el medio ambiente, inofensivos para la flora y la fauna submarina, son silenciosos y no emiten humo ni olor.