El jeep nos conduce por carreteras panorámicas hasta el pintoresco Monte Alveira, cuna de la antigua Noto. La atmósfera cambia y nos encontramos inmersos en la fascinación de unas ruinas que cuentan siglos de historias.
La siguiente etapa es el descenso a los cañones de Cava Carosello. La ruta de senderismo nos conduce a través de sus majestuosos acantilados, y pronto nos encontramos entre las antiguas curtidurías bizantinas excavadas en las cuevas, testimonio tangible del comercio y la artesanía del pasado.
A lo largo del camino, el sonido de las cascadas anuncia la aproximación a los lagos colgantes. Aquí, las aguas cristalinas se pierden en las curvas del cañón, creando un escenario paradisíaco. Una oportunidad irresistible para un refrescante baño natural.