Para hacer que Montepulciano sea único son las bodegas que albergan el centro histórico, lugares simbólicos para la arquitectura y para descubrir el profundo vínculo que une a la ciudad con el Vino Nobile, el producto simbólico de Montepulciano. Visitar las bodegas en el centro histórico es una experiencia que no se puede repetir en ningún otro lugar.