Lo que realmente diferencia esta experiencia es la rara oportunidad de disfrutar de montar a caballo en Mallorca a lo largo de una playa salvaje y virgen. Muy pocas rutas en la isla permiten caballos en la arena, por lo que esta es una experiencia única y difícil de encontrar.
En solo 90 minutos, combinas senderos forestales tranquilos con un paseo inolvidable por el mar, cronometrado perfectamente al atardecer, cuando la luz se refleja en el agua y crea una atmósfera mágica.
También está diseñado para todos: no se necesita experiencia, los caballos están tranquilos y bien entrenados, y siempre estará acompañado por guías experimentados. Esto lo hace ideal tanto si es la primera vez que montas como si simplemente buscas un momento especial en la naturaleza.