Esta es una experiencia de bonsái artesanal solo para Kanazawa que usa macetas de azulejos negros raras hechas a mano por el único artesano onigawara de Hokuriku.
Más que un simple taller, esta experiencia invita a los viajeros a ayudar a preservar la cultura tradicional de azulejos de Kanazawa a través de la creación práctica y llevarse a casa un bonsái significativo que hicieron ellos mismos.
Todos los bonsáis están hechos con plantas artificiales, lo que los hace fáciles de llevar a casa en su propio país.