San Miguel el Grande fue fundado en 1542 entre los indios purépechas y guamares como una misión. Su prosperidad vino a los pocos años de ser un punto fundamental de las rutas entre las ciudades mineras y la capital de la Nueva España. Gran parte de sus edificios principales se construyeron en el siglo XVIII, su época de mayor auge. Fue en ese mismo periodo (1740-1776) cuando se erigió también el increíble santuario de Atotonilco; a esto se debe la intensa atmósfera barroca de ambos conjuntos.