Sachsenhausen se construyó en 1936, cuando los nazis utilizaban los Juegos Olímpicos como escaparate de su dictadura. Los primeros campamentos se construyeron para aplastar cualquier oposición potencial de la izquierda, pero en poco tiempo se llenaron de grupos e individuos que el régimen buscaba por su raza, religión, sexualidad y su supuesta incapacidad para la sociedad.
El campo permanente más cercano a Berlín, y el segundo campo especialmente diseñado, Sachsenhausen fue pensado como un campo modelo para todos los campos a seguir. Visitar el Memorial hoy lo ayudará a comprender la evolución no solo del sistema de campamentos en sí, sino también la narrativa general de la dictadura misma, desde la persecución hasta la aniquilación.