El recorrido comienza con un relajado paseo por el viñedo y el olivar de la granja, donde su anfitrión le presentará la tierra y sus ritmos: las vides, los árboles y las estaciones que dan forma a todo en la mesa.
Visitará el recinto semi-salvaje donde viven libremente los cerdos Cinta Senese, una rara raza patrimonial de la zona de Siena, reconocible por su llamativo pelaje negro y su distintivo cinturón blanco. Tu anfitrión te contará la historia de esta antigua raza, una vez en riesgo de extinción, y por qué su preservación es importante. Conoce a “Ciro”, el querido cerdo doméstico de la granja, y toda la compañía fangosa y juguetona. Las selfies no solo están permitidas, son prácticamente obligatorias.
Un vistazo al interior de la pequeña cantina de la granja, donde se lleva a cabo el proceso de curación y envejecimiento del Salumi Cinta Senese, un espacio tranquilo y atmosférico que conecta al animal que acabas de conocer con la comida que estás a punto de probar.
Siéntese a disfrutar de una generosa variedad de Salumi Cinta Senese curados en casa, Pecorino di Pienza con mermeladas orgánicas y panzanella o bruschetta, combinado con una copa de vino tinto Montepulciano. Cuando la temporada lo permite, la mesa también se adornó con frutas y verduras cosechadas frescas del huerto de la granja. La experiencia cierra dulcemente con cantucci y café.