Las ruinas de Panamá Viejo y, especialmente, la Torre de la catedral, que es uno de los principales símbolos nacionales. El lugar también es una de las principales atracciones turísticas de la ciudad de Panamá, así como una zona de paseo y recreación para visitantes locales y extranjeros. También es el escenario de una de las mayores investigaciones, esfuerzos de conservación que se han llevado a cabo en un conjunto histórico monumental del país.
El 5 de julio de 2003, el Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO agregó al yacimiento arqueológico de Panamá Viejo a la lista del Patrimonio Mundial como una extensión del Distrito Histórico de Panamá.