Al salir del río Arade, será recibido por la imponente vista del castillo de Ferragudo, el guardián centenario de la entrada del puerto. Visto desde el mar, el castillo adquiere un encanto especial, sus paredes se reflejan en el azul del Atlántico, el escenario perfecto para las primeras fotos épicas del viaje.
Continuamos nuestro viaje, admirando sumideros y cuevas hasta llegar al encantador pueblo de Carvoeiro, donde las casas blancas se balancean sobre coloridos acantilados y donde la diversión comienza a tomar ritmo. A partir de aquí, la costa se transforma en un verdadero parque natural de aventura, con cuevas, formaciones rocosas, y sorprendentes rincones escondidos.
La emoción se intensifica cuando entramos en la famosa Cueva de Benagil, uno de los lugares más impresionantes de Portugal. La luz que entra por la abertura en la parte superior ilumina la arena dorada y crea una atmósfera mágica que nunca olvidarás. Un momento perfecto para sentir la adrenalina y la belleza de la naturaleza al mismo tiempo.
Continuamos nuestro recorrido por la majestuosa Praia da Marinha, considerada una de las playas más bellas del mundo. Sus arcos naturales, aguas cristalinas e imponentes acantilados crean un escenario tan increíble que parece sacado de una película de aventuras.
Después de muchas risas, fotografías, y momentos de puro descubrimiento, regresamos a Portimão con la increíble energía de quienes acaban de vivir una experiencia memorable en el mar.
Un viaje perfecto para aquellos que buscan emoción, diversión y los paisajes más impresionantes del Algarve, ¡todo en un solo viaje!