Asís, uno de los pueblos más famosos de Umbría, es el lugar de nacimiento de San Francesco.
Su encanto, sin embargo, no es solo espiritual: conserva imponentes restos romanos, como el Foro y el Templo de Minerva, cuyas columnas aún se destacan en la Piazza del Comune.
Pero el Asís más rico y fascinante es el que se remonta a la Edad Media, cuando vivían San Francisco y sus seguidores: visitarás la Basílica de Santa Chiara, donde se conserva su cuerpo y el crucifijo de madera, que se dice que tuvo hablado con San Francisco, y la majestuosa Catedral de San Rufino, de estilo románico.
Finalmente, te sumergirás en la atmósfera evocadora de la Basílica de San Francesco, que aún hoy encanta a los visitantes gracias a los maravillosos frescos de artistas famosos como Giotto y Cimabue, en realidad compuesta por dos iglesias superpuestas: la Basílica Superior con un gótico aspecto, esbelto y luminoso, y la Basílica Inferior, más baja y austera, donde se encuentra la cripta con los restos mortales de S. Francesco.