La versión islámica se relata en la sura (o capítulo) Al-Kahf (18, “La Cueva”) del Corán. Durante la época del profeta Mahoma, los judíos de Medina lo desafiaron a contar la historia de los durmientes, sabiendo que los árabes no la conocían. Según la tradición, Dios envió al ángel Gabriel (o Yibril) para revelarle la historia a través de la sura Al-Kahf. Después de oír la historia de su boca, los judíos confirmaron que contaba la que ellos conocían.