Cruzarás el umbral de nuestra granja familiar, un lugar auténtico donde cada habitación guarda una función, un recuerdo, un gesto milenario. A tu alrededor, el paisaje del sureste de Sicilia se revela lentamente: campos moldeados por el trabajo humano, silencios llenos de historias, horizontes que hablan de una cultura agrícola que aún está viva.
Caminando por nuestra tierra, se encontrará cara a cara con los muros de piedra seca, texturas de piedra que han marcado los límites de la tierra y la han protegido durante siglos. Descubrirás los secretos de este antiguo arte de la construcción, reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y en un taller interactivo podrás probar suerte en diseñar y construir una pequeña pared con tus propias manos.
El paseo continuará en la campiña hiblaea, entre plantas silvestres y majestuosos algarrobos centenarios, símbolo de este rincón del Mediterráneo. Aquí, la naturaleza y la cultura se entrelazan en un sutil equilibrio, compuesto por resiliencia y generosidad.
La experiencia terminará con una degustación de comida dedicada al algarrobo, una fruta milenaria y sorprendentemente dulce. Descubrirás su sabor y sus transformaciones, incluyendo nuestra artesanal algarroba “CARMA” untar de algarroba y almendra. Un viaje sensorial que cuenta la historia del alma de esta tierra a través de sus sabores.