Debajo del Monte dei Cocci de Roma, en Testaccio, se encuentran antiguas bodegas subterráneas talladas en ánforas de ladera, que datan de finales de 1500. Estas cuevas, con un microclima natural de 10-15°C, se han transformado en un paraíso sensorial para quesos artesanales de envejecimiento en cuevas y carnes curadas maridadas con vinos regionales. La experiencia comienza con un paseo por bóvedas poco iluminadas revestidas de quesos envejecidos, prosciutto suspendido e instalaciones artísticas, creando una atmósfera inmersiva de historia y artesanía. Los huéspedes podrán disfrutar de una degustación guiada de cuatro vinos locales: cesanés, grechetto, bellone y malvasía puntinata. Junto con estos quesos raros como Conciato di San Vittore y Caciottina, junto con carnes curadas de origen ético como guanciale y prosciutto, se benefician de las condiciones de envejecimiento en cuevas. Este entorno único celebra las tradiciones culinarias del Lacio, combinando arte, historia y gastronomía, ofreciendo una experiencia inolvidable que revive técnicas olvidadas y honra la biodiversidad local.