Elija esta excursión si le gusta descubrir interesantes atracciones subterráneas. Una visita a las minas de sal de Bex no le dejará indiferente, y se dará cuenta de que se ha hecho todo lo posible para que los visitantes se sientan a gusto mientras conocen la historia de la mina y su desarrollo desde el inicio de las operaciones en 1684 hasta nuestros días.
Subirá a un pequeño tren minero que le llevará por galerías situadas entre 150 y 300 metros bajo tierra.
El transporte desde Ginebra hasta la mina de sal y viceversa correrá a cargo de su chófer-guía en un lujoso vehículo Mercedes Benz.