Lo que proponemos es una hermosa visita entre sus famosos callejones y edificios, para disfrutar plenamente de este pequeño pueblo medieval que aún hoy huele a historia, eventos antiguos, leyendas y mucho más.
Pero como San Miniato no es solo una tierra de historia y trufas, sino también de buen vino, ¿por qué no disfrutar de una degustación en una de las bodegas más famosas de nuestra zona para disfrutar de este delicioso néctar?