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Rodeada por una circunvalación, Londres es una imponente metrópolis de 1.600 kilómetros cuadrados que tiene su propio campo gravitacional, aunque este no tiene un único centro. ¡No te desanimes! No es necesario que recorras cada centímetro de cada barrio para llegar a conocer la capital de Inglaterra. Lo importante es que aprecies su diversidad, desde el Big Ben hasta Brixton, y que planifiques bien tu viaje.
Londres escapa a todas las definiciones. Es un lugar de extremos y contradicciones que pasó de ser una capital con un carácter inglés muy arraigado a una ciudad verdaderamente multicultural. Después de haber sido testigo del Renacimiento, de una revolución y su posterior restauración, y de haber sobrevivido a epidemias, guerras y a un incendio, esta ciudad tiene una historia muy interesante y conserva lo mejor de ella. Cuando visites sus monumentos y museos, te encontrarás con la Londres antigua y moderna, y aprenderás sobre su riqueza, su pobreza, sus ambiciones, su realidad y su fantasía. Desde la Torre de Londres hasta el Palacio de Buckingham, los principales monumentos son un gran atractivo, pero reservá algo de tiempo para explorar otras calles menos transitadas, plazas tranquilas y mercados atractivos.
Arte en la ciudad
Cuando veas ómnibus rojos, taxis negros y palomas en círculo en Trafalgar Square, sabrás perfectamente dónde estás. Entrá a la National Gallery para ver algunas de las mejores obras de arte del mundo, desde los meticulosos bocetos de Leonardo hasta los paisajes cromáticos de Turner y, si te interesa el arte moderno, visitá la Tate Modern, en el edificio remodelado de la central eléctrica de Bankside. Esta galería alberga obras de arte desde el año 1900 hasta la actualidad y, en el enorme Turbine Hall, se exhiben las obras encargadas especialmente.
Razz y todo el jazz
Buscar diversión en Londres es tan fácil como buscar libros en una biblioteca. En el West End, área donde se concentra la actividad teatral, podés asistir a musicales, obras de teatro y comedias. En tributo a Queen, We Will Rock You está actualmente en escena en el teatro Dominion. De abril a octubre, se pueden ver algunas de las obras principales de Shakespeare en el teatro The Globe, que fue reconstruido respetando el diseño original. No es sorprendente que Londres atraiga a artistas influyentes de todos los géneros musicales, y se los puede escuchar en pubs, teatros, sótanos, estadios, iglesias y parques.
Comprar de todo y comer bien
Las oportunidades para comprar abundan en toda la ciudad. Desde Harrods y sus productos de primera marca hasta el mercado de Camden, que es más económico y animado, la ciudad se adapta a todos los bolsillos y todos los gustos. Lo mismo se aplica a la gastronomía, así que, si querés disfrutar de un reconfortante desayuno inglés o un curry súper revitalizador, o bien tomar el té en el Ritz, nunca te quedarás sin opciones.
El Ojo de Londres te ofrece una visión a vuelo de pájaro del Támesis, que serpentea a través de la capital, y de los tantos parques de la ciudad. Si bien es una ciudad de rascacielos, con un edificio encima del otro, y cuyo transporte público es utilizado por cientos de personas, Londres protege con devoción sus hermosos espacios verdes. En Londres, hay ocho parques reales donde podés encontrar desde un jardín de rosas hasta prados y bosques; en ellos, se ofrecen caminatas guiadas sin cargo para conocer la flora y la fauna, y descubrir las conexiones reales, políticas y literarias de la ciudad.