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En todo sentido, Barcelona es uno de los destinos más turísticos de España. Gracias a su arquitectura surrealista, las boutiques de diseñadores y la atmósfera cultural moderna, esta ciudad a orillas del mar encarna el espíritu cosmopolita como ninguna otra. Los barrios medievales sirven de escenario a las obras más vanguardistas y la actividad económica explota cuando la gente copa las playas. Barcelona tiene una personalidad propia y, sin dejar de ser el destino turístico más visitado de España, su identidad en fundamentalmente catalana.
Paisajes urbanos surrealistas
Tarde o temprano te encontrarás con un ejemplo de lo que distingue a Barcelona de otras ciudades. El movimiento Modernista (la manifestación española del Art Nouveau) se plasma increíblemente en las fantásticas obras arquitectónicas de la ciudad. Sin lugar a dudas, la más famosa es la Sagrada Familia, de Antonio Gaudí, edificio que está en construcción desde el año 1882. No dejes de recorrer este escenario urbano, ya sea en bicicleta o en ómnibus. O bien, visitá el Parc Güell, un parque original e interesante que ofrece muchísimo más que espacios verdes.
El pintor Joan Miró también era barcelonés. La Fundación Miró alberga una gran cantidad de obras del artista, la mayor colección del mundo. El afamado Museo Picasso es una visita obligada, como lo es el Museo Dalí, en la vecina localidad de Figueres. Paseá por Las Ramblas, principal avenida arbolada de Barcelona, y disfrutá de las estatuas vivientes, una forma surrealista de arte vivo.
Identidad catalana
Las diferencias entre las regiones de España son muy marcadas, y Barcelona se enorgullece de sus raíces catalanas. La identidad catalana se remonta al siglo IX y se manifiesta especialmente en el idioma. El catalán, prohibido durante la dictadura de Franco, ahora florece y ha evidenciado un espectacular resurgimiento en los últimos años.
Este espíritu de independencia le infunde vida a la ciudad. Desde los altos castellares (torres humanas) en los festivales hasta la cocina fusión que compite con la de París o Nueva York, Barcelona es una metrópolis creativa y apasionante que, por un lado, mira al Mediterráneo y, por el otro, a las montañas (ascendé en funicular hasta el Monte Tibidabo).
Largas noches hasta el amanecer
Barcelona cobra vida cuando se pone el sol. El Barrio Gótico es la zona más antigua de la ciudad, pero alberga algunos de los bares más modernos. Mezclate con la gente del barrio La Raval, salí de tapas a la tardecita, y recorré bares y pubs hasta que salga el sol. Todo esto tiene cabida en la agenda de una ciudad donde la medianoche es solo el inicio de la diversión.
Una excursión por la Ciudad de Barcelona te puede llevar a las corridas de toros en el Barrio Gótico, al estadio de fútbol más grande de Europa o a un tablao flamenco. Visitá Barcelona en junio para participar en el Festival Sonar y disfrutá de una música electrónica sin límites.
Desde 1992, año en que fue sede de los Juegos Olímpicos, Barcelona es protagonista de un proceso revitalizante que no se detiene. La ciudad es una exuberante combinación de mercados antiguos que ofrecen productos frescos y de nuevos lugares que están en boga. Su profundidad y complejidad son dignas de la capital de Cataluña y, al amanecer, transmite la sensación de que estás en la capital del mundo.